Las cadenas incorporan herramientas de inteligencia artificial para detectar tendencias, diseñar productos y reducir tiempos de lanzamiento.
La inteligencia artificial está redefiniendo el desarrollo de productos de marca propia al permitir que las cadenas analicen hábitos de consumo, identifiquen tendencias emergentes y aceleren los procesos de lanzamiento. De acuerdo con KPMG, el retail global atraviesa una etapa de adopción creciente de IA para optimizar decisiones comerciales y mejorar la relación entre oferta y demanda.
El uso de estas herramientas ya no se limita a tareas operativas. Según datos de Circana, los minoristas están utilizando análisis predictivo para comprender mejor las preferencias de los consumidores y ajustar surtidos con mayor precisión. A nivel internacional, varias cadenas emplean algoritmos que procesan búsquedas, compras y comportamientos digitales para detectar oportunidades antes de que se consoliden en el mercado.
La velocidad es uno de los principales beneficios. Un informe especializado difundido por White Label Expo señala que la IA permite reducir meses de investigación de mercado mediante el análisis en tiempo real de búsquedas, redes sociales y patrones de compra. Esta capacidad facilita el desarrollo de nuevos productos y disminuye los riesgos asociados a lanzamientos basados únicamente en estudios tradicionales.
Las aplicaciones también comienzan a extenderse en América Latina, como empresas que incorporan herramientas de inteligencia artificial para evaluar el potencial de productos de marca propia antes de su lanzamiento comercial, utilizando señales predictivas de los consumidores para definir surtidos y estrategias de precios.
En la Argentina, el contexto aparece favorable para esta evolución. Según un estudio citado por Infobae sobre datos de Bain & Company, siete de cada diez personas utilizan inteligencia artificial en alguna etapa del proceso de compra, ya sea para investigar, comparar o solicitar recomendaciones. Este cambio en el comportamiento del consumidor abre nuevas posibilidades para que las cadenas integren IA tanto en el desarrollo de productos como en la comprensión de las demandas futuras del mercado.

